Leyenda: Palo borracho

Hace unos días atrás, buscando no sé qué cosa en Internet, encontré un artículo que hablaba de unos caramelos muy curiosos en Japón. Una golosina que tiene su historia y una peculiaridad, es un caramelo largo cortado del tamaño de la boca y no importa donde la cortes, aparece la cara simpática de Kintaro, un niño japonés que según la tradición vivía en la montaña y luchaba con osos, monos y otros animales salvajes. Este caramelo es famoso en Japón, representa al niño valiente. Pero mi post no se centra en esta golosina, ni en leyendas japonesas, sino que esta introducción es necesaria porque me hizo recordar una historia que escuché  hace muchos años, en boca de no me acuerdo quién.

Hay en Argentina un árbol con forma de botella, al que llamamos Palo borracho, las tribus cercanas al río Pilcomayo lo llamaban “Mujer” o “Madre pegada a la tierra”. Cuenta la leyenda que en una antigua tribu que vivía en la selva, habitaba una hermosa mujer codiciada por muchos hombres. Para su descontento, ella estaba enamorada de uno de los guerreros de la tribu y su  amor correspondido. Un día los guerreros debieron salir a la batalla y los amantes tuvieron que separarse.

Pasó el tiempo y los guerreros no volvieron, pero solo mucho, mucho tiempo después ella supo que su amor no regresaría.  Se negó a unirse a otro hombre y en soledad y tristeza partió al bosque para dejarse morir.

Y así la encontraron unos cazadores, muerta entre los yuyales. Cuando quisieron tomar el cuerpo para llevarlo a la tribu y poder enterrarlo, notaron con gran estupor, que de sus brazos comenzaron a crecer ramas, que su cabeza estaba inclinada hacia el tronco, y de sus dedos brotaron flores blancas. Huyeron con gran temor.

Varios días después un grupo de valientes se encaminó a la tarea de traer el cuerpo. Pero ya no encontraron a lo que antaño fue una mujer, sino en su lugar un robusto árbol cuyas flores blancas se habían vuelto rosas. Cuentan que esas flores blancas significaban las infinitas lágrimas de la mujer por su amor perdido y se volvieron rosas por la sangre derramada del guerrero.

Legado en los huesos. Dolores Redondo

84b4829b9c89d1c8b70d26e1e8f98afeSinopsis de la editorial.

«Amaia dio un paso adelante para ver el cuadro. Jasón Medina aparecía sentado en el retrete con la cabeza echada hacia atrás. Un corte oscuro y profundo surcaba su cuello. La sangre había empapado la pechera de la camisa como un babero rojo que hubiera resbalado entre sus piernas, tiñendo todo a su paso. El cuerpo aún emanaba calor, y el olor de la muerte reciente viciaba el aire.»

Review de Bitácora. 

Bueno amigos acá de vuelta. Como les había dicho estaba leyendo “Legado en los huesos” de Dolores Redondo, Trilogía de Baztán 2. Lo termine hace un par de horas y como tengo todo fresquito ya me puse con la review.

Cuando empecé estaba muy entusiasmada, venia de leer “El guardián invisible”, Trilogía del Baztán 1 y me había gustado mucho. Quizás puse demasiada expectativa en esta oportunidad y me costó un poco terminarlo. Recién pasado el ecuador del libro fue cuando la trama realmente me atrapo.

Con respecto a los personajes si bien se explaya un poco más en las descripciones de cada uno de ellos, no llega a profundizar demasiado lo que deja en evidencia algunos puntos que espero en “Ofrenda a la tormenta”, última parte de la trilogía se aclaren, ya que quedan varios interrogantes por cerrar.

Me gusta leer a Dolores Redondo, creo que tiene una linda forma de escribir que hace muy entretenida la lectura de sus libros. Tanto en “El guardián invisible” como en “Legado en los huesos”, trabaja muy a fondo la descripción de lugares, ciudades, pueblos, valles, que aún sin conocerlos los puedes imaginar muy bien, hasta sentirte parte de ellos, sentir la lluvia que caracteriza al valle del Baztán, el aroma al bosque, entre otros. Se encuentra bien narrado y documentado.

Como plus a estos dos libros está, – lo que a mi parecer une las piezas que pretenden escaparse – lo mitológico, esa cuota de misticismo que viene  caracterizando esta trilogía. Me gusta mucho la personalidad ambigua de la protagonista, Amaia Salazar. Tiene una lucha interna constante, entre lo real y lo mitológico, entre su pensamiento lógico dominante, por su profesión y su lado místico heredado de sus raíces familiares. Una lucha que acrecienta con el correr de los capítulos. Quizás sus interrogantes personales, que la acompañan en toda la trama, hacen que pierda un poco la fuerza y el poder que supo cautivarme en la primera entrega.

Sigo con el último libro, “Ofrenda a la tormenta” para cerrar esta trilogía. Ya tendrán mi nueva review.

terminacion 1