Atravesando el horizonte. Sabrina Mercado

Atravesando el Horizonte
Atravesando el Horizonte

Atravesando el horizonte de Sabrina Mercado es el primer libro que leo de la autora. Me gustó su forma narrativa, resuelta y descontracturada sin pretender usar artilugios de la lingüística para llenar sus hojas. Sabrina cuando palabras escribe, sentimientos provoca.

Atravesando el horizonte se divide en dos partes muy marcadas, como si fueran dos libros en uno. Eso me dejó varias sensaciones encontradas. La primera parte es más alegre, si le tuviera que poner un color le pondría blanco y a  la segunda sería un negro absoluto. Para que ustedes me comprendan cuando pongo como ejemplo los colores hablo de sensaciones; blanco: alegría, risas, felicidad y negro: dolor, sufrimiento, muerte.

En muchas novelas se trabajan giros argumentales inesperados, desvíos necesarios para darle a la trama la intensidad o el significado que el autor pretende. En Atravesando el horizonte también la autora trabaja con esta herramienta, pero a mi gusto (por que no es más que eso, mi gusto) la última dirección que toma la trama me dejó algo descolocada, no me la esperaba, al tal fue el punto, que tuve que dejar el libro un par de horas para luego retomar mi lectura.

Sabrina, como dije anteriormente, tiene una narrativa cargada de sentimientos; es imposible ser indiferente a sus palabras. Son doscientas ochenta y dos páginas que se leen muy rápido. Atravesando el horizonte describe la vida de Amanda, madre, hija, amiga, que está buscando rehacer su vida después de un matrimonio fallido. En estas líneas conoceremos su historia, inseguridades, miedos, y sobre todo su fortaleza para salir del peor de los infiernos.

Atravesando el horizonte nos ofrece un recorrido por lugares maravillosos de todo el mundo, París, Nepal, Estados Unidos, son escenarios de esta hermosa historia. Sé por las redes sociales, que Sabrina estuvo en París y conoció la legendaria librería Shakespeare and Company, también nombrada en esta novela.

Les recomiendo Atravesando el horizonte si buscan una novela de reflexión, que nos lleva por los vaivenes emocionales de la vida, que nos sumerge en las profundidades del dolor para luego renacer y aceptar que la vida no es siempre como deseamos, que aunque hay cosas que nunca vamos a entender, el dolor se disipa pero el recuerdo de los más queridos siempre queda en nuestro corazón.

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Extranjeros en tierras extrañas.

En estos días me llamaron la  atención dos novelas, y quiero  compartirlas con ustedes. Dos novelas que hablan de un tema tan importante como es extranjeros en tierras extrañas.

Las hijas del Capitán
Las hijas del Capitán

“Las hijas del capitán” María Dueñas

Sinopsis

Nueva York, 1936. La pequeña casa de comidas El Capitán arranca su andadura en la calle Catorce, uno de los enclaves de la colonia española que por entonces reside en la ciudad. La muerte accidental de su dueño, el tarambana Emilio Arenas, obliga a sus indomables hijas veinteañeras a tomar las riendas del negocio mientras en los tribunales se resuelve el cobro de una prometedora indemnización. Abatidas y acosadas por la urgente necesidad de sobrevivir, las temperamentales Victoria, Mona y Luz Arenas se abrirán paso entre rascacielos, compatriotas, adversidades y amores, decididas a convertir un sueño en realidad.

Con una lectura tan ágil y envolvente como conmovedora, Las hijas del Capitán despliega la historia de tres jóvenes españolas que se vieron obligadas a cruzar un océano, se asentaron en una urbe deslumbrante y lucharon con arrojo para encontrar su camino. Un tributo a las mujeres que resisten cuando los vientos soplan en contra y un homenaje a todos aquellos valientes que vivieron —y viven— la aventura, a menudo épica y casi siempre incierta, de la emigración.

Pizzeria Vesubio
Pizzeria Vesubio

“Pizzería Vesubio” de Walter Riso

Sinopsis

Receta para una novela inolvidable

Tómese una masa familiar, trabajada a mano y añádanse los siguientes ingredientes en abundancia, sin escatimar: amor, humor, secretos, traiciones, disparates, pequeños dramas y grandes alegrías… Debe cocerse a fuego vivo, riendo, cantando y dando voces. Imprescindible el acento napolitano.

Querido comensal… es decir, querido lector: aquí te sirvo los avatares de una humilde familia napolitana trasplantada a América a comienzos de los años cincuenta.

Un plato…, o sea, una historia sencilla pero irresistible contada en primera persona por Andrea, el hijo de la familia, quien tendrá la difícil tarea de conciliar los mundos en los que le tocará vivir: Buenos Aires, Nápoles, Barcelona…

Tras infinitas peripecias, idilios, aciertos y errores, Andrea descubrirá que su auténtica patria sigue estando en la modesta Pizzería Vesubio en el corazón del barrio de su infancia.

Tanto “Las hijas del capitán” como “Pizzería Vesubio” hablan del desarraigo, de los nuevos comienzos, del significado de la palabra raíz, de extranjeros en tierras extrañas. En muchas ocasiones -sobre todo cuando somos jóvenes- es muy fácil adaptarnos a nuevas costumbres, a nuevas ciudades, a un nuevo idioma. Pero yo pienso: ¿Qué habrán sentido aquellos que partieron de su país natal siendo grandes? Familias enteras expulsadas de su tierra para empezar en lugares desconocidos, futuros inciertos y recuerdos cargados sobre espaldas cansadas de tanto andar. ¿Cuánto de nosotros llevamos, vayamos a donde vayamos? ¿Cuántas de nuestras costumbres transmitimos a nuestras generaciones futuras, aún sin estar en nuestro país natal? ¿Y cuántas de esas costumbres el país que nos da cobijo nos permite conservar?

Creo que como sociedad es importante detenerse a pensar en aquellos habitantes de nuestra nación que no son de acá, de haber tenido la oportunidad, se hubiesen quedado en su país de origen, no hubieran considerado el destierro como una opción. Pensar que muchas personas  debieron optar por partir de su patria, pero igual sufren por el destino incierto que se abre como una nueva oportunidad, como un nuevo comienzo.

No hay que olvidar que muchas veces (como en el caso de Argentina) parte fundamental de la historia es escrita por inmigrantes. Esas costumbres ancestrales que tomamos como propias, fueron traídas  por aquellos que decidieron jugársela, apostar todo lo que tenían para poder tener una vida mejor, simplemente una vida mejor, extranjeros en tierras extrañas ¿Y cómo reprocharle al otro lo que todos anhelamos? ¿Acaso no todos buscamos vivir en un país, libre, justo, con igualdad de oportunidades, un estado que nos brinde seguridad, educación y trabajo?

Por eso te pido que antes de juzgar a un extranjero y pedirle que se vuelva a su país, te detengas y pienses en todo lo que esa persona ha vivido (o por lo menos en una parte), que te pongas en sus zapatos y puedas identificarte con su condición, reflexionar cómo te sentirías vos en su situación y pienses lo afortunado que eres de vivir en el lugar que vives, dentro de un mundo donde muchos ni siquiera tiene satisfechas sus necesidades básicas como son el agua y la comida. No juzgues, nunca se sabe dónde te encontrá la vida con el correr de los años. El mundo está cambiando tan rápido, lo que tenemos hoy puede que ya no lo tengamos mañana.

Alma de Abril. Historias de amor y desamor de Vanesa Spinelli

Alma de AbrilQué lindo fue leer Alma de Abril, me dejó una sensación muy placentera luego de terminarlo. No es frecuente que un libro genere tanta paz cuando vas recorriendo sus páginas. Eso es lo que me dejó Alma de abril: Paz.

Muchas sensaciones me invadieron, infinidad de sentimientos se entrelazan terminando cada página. ¿Cómo puede Vanesa Spinelli (para conocer más de la autora, pincha Aquí) con su “pluma” generar tanta emoción, amor, soledad, desazón, tristeza, desamor, alegría en un libro de ciento diecinueve páginas, cuando otros en trescientas no pueden ni generar la mitad de esos sentimientos? Fácil: cuando realmente se escribe con el corazón, este es el resultado. Alma de Abril es la consecuencia de poder transcribir, lo que el órgano central de nuestro cuerpo siente.

Hay muchas historias que no tienen un fin, quedan abiertas, expectantes a quién sabe qué final. Quizás eso es lo que más me costó de Alma de Abril, no poder saber cómo concluyen algunas historias, pero es más que nada algo personal, la necesidad de la historia cerrada, del ansiado final y como dice el  cantautor Joaquín Sabina saber “si al punto final de los finales  le siguen dos puntos suspensivos”

Alma de Abril evoca historias de amor, de reencuentros, de esperanza, de aprendizaje, de autodescubrimiento. Creo que algunos que lean Alma de abril, se emocionarán, en otros surgirá la valentía que están necesitando para afrontar sus sentimientos, otros le pondrán palabras a esa sensación que los agobia, otros aliviarán su carga, pero de lo que estoy totalmente segura es que después de leer Alma de Abril nadie volverá hacer el mismo… ningún sentimiento propio o ajeno podrá ser indiferente.

¡Gracias Vanesa Spinelli por tan bello libro!, con tus letras erizaste mi piel, más de una lágrima rodó por mi mejilla y  también me hiciste reír. Me llevo el aprendizaje de que todo en la vida es nada comparado con el amor, que las palabras que no se dicen mueren en nuestro corazón y lastiman, que las puertas que se cierran sólo se pueden volver abrir si estamos dispuestos a luchar, que el tiempo pasa…Que es hermoso entregar el corazón pero más hermoso es tenerlo entero para uno mismo, que amar es importante, pero más importante es amarse.

Si te gustó Alma de Abril aquí tienes el enlace para poder comprarlo en Amazon.

El Almohadón de plumas, Sofía y yo.

Pinterest

El sábado estuvo en casa Sofía, ella es mi prima. Juntas compartimos esta gran pasión que es la lectura. Aunque ella es mucho  más lectora que yo,  -no quiero decir que es porque es un poco más grande, por no decir bastante – ja ja ja. Igual se sienta a charlar conmigo de este amor que nos une!!!

Obviamente nos conocemos de toda la vida y hemos compartido muchos libros, muchas historias. El ultimo día que nos vimos, le conté que buscando en la web información de algunas cosas que necesitaba, me topé con un cuento que hace muchísimo leí y no sé, esas cosas que uno se olvida, no  podía recordar el autor.  Me acordaba vagamente  la historia, pero no podía hilarla  bien en mi cabeza.

Y buscando di con él. No se imaginan mi alegría cuando empecé a leer y fui recordando !!!. “Durante tres meses–se habían casado en abril–vivieron una dicha especial. Sin duda hubiera ella deseado menos severidad en ese rígido
cielo de amor, más expansiva e incauta ternura; pero el impasible
semblante de su marido la contenía en seguida”. ¿Saben cuál es? ¿Lo conocen?  “EL almohadón de plumas” de Horacio Quiroga.

Cuando  empecé a contarle a mi prima el cuento en seguida supo su nombre. ¿Vieron que les dije que era muyyy inteligente?!!!, ja ja ja. No sé por qué no se me ocurrió preguntarle antes, bueno la verdad no tenía muchos datos, solo unos bichos en una almohada, pero creo que hubiera bastado.

Bueno esto era un poco para contarles quien soy, de donde vengo, la  gente que me rodea. Personas maravillosas cargadas de historias y sabiduría, mucha sabiduría. Y esa clase de persona es Sofía, mi prima.

Lau.