Nuevos escritores

♣ Iniciando el camino ♣

Este es un espacio dedicado a nuevos escritores. Aquí iré subiendo sus comienzos, sus primeros pasos en este fabuloso mundo de la escritura.

La mayoría de ellos son autodidactas. Sólo el impulso de volcar sus sentimientos más sensibles los llevan a escribir estas lineas aquí compartidas.

“Tú creas tus propias oportunidades”

 

El hombre del sillón
Pinterest

Cuando alcanzó a reconocer su rostro, vio que había envejecido.

Las noches y los días transcurrieron sobre él, como atraviesa el viento  las playas sureñas de mi país; nada lo detiene; es tan fuerte, que se lleva todo a su paso. Los días pasaron y se llevaron los pocos sentimientos que tenía.

Escondía los marcos de sus fotos, porque temía a los recuerdos de su triste pasado. Él no podía detenerlo, el tiempo se marchaba por cada agujero de su habitación vieja;  tan vieja como el alma que llevaba dentro.

Cuando se atrevía hablar de sus recuerdos, contaba de su niñez: la vida pobre que había llevado junto a su Abuela  materna, sus hermanos y su Madre; pernoctar en una casa añeja, llena de  incomodidades, que él no notó hasta que conoció lo que era vivir mejor.

Allí permanecía, en la penumbra de su sala  con pequeños ventanales, con grandes cortinados de color bordó -que no dejaban atravesar ni una pequeña gota de luz-  sentado en su sillón.  Esta habitación  lo hacía sentir bien dentro de su propio encierro, rehén de sus tristes recuerdos.

Pasó sus últimos días contando  su historia. La trágica muerte de la mujer que más lo amó. Sólo quiso recordar su pasado por que su presente estaba lleno de dolor. Se preguntó en varias ocasiones en qué había fallado. Se amaba tanto a sí mismo, que no encontró la respuesta. Comprendió que  sólo los rumores -nunca confirmados-   habían determinado su solitario carácter.

Un día, en un instante estalló de su boca la más difícil decisión: debería acabar con el sufrimiento de sus recuerdos y de su cuerpo, que lo obligaba a no moverse para evitar los dolores del profundo mal que lo acompañaba.

La sola idea de separarse de su cómodo sillón, lo transportaba a su cruel realidad.

Sólo  dejó salir de su boca una frase… esta frase le marcó el final.

Lo menos grave que podía suceder, por supuesto, era que una simple frase dicha al descuido le devolviera la agresividad que había ocultado por un tiempo, en su letargo obligatorio.

                                                                                                                             Nancy Gutierrez

Que hermoso es…

Qué hermoso es descubrir el silencio…
Al abrir los ventanales de la habitación, emerge ese silencio que en otro momento no supe apreciar, plagado de ruidos, de cantos de pájaros, del martilleo de las máquinas en la carretera cercana, de la luz que atraviesa este bello verano del 2016, este verano que ya casi termina…
Escribo…leo…estudio…tejo… No es el silencio absoluto, es la soledad…
Es el sonido de mi mente al recordar…
Es mi pensamiento que se mueve a una gran velocidad tratando de encajar cada pieza de mi rompecabezas al que llamo: VIDA.
Deseo que no termine…para así sacar ventaja de esta emoción tan placentera, esa sensación de respirar fresco que hace que mi cuerpo se llene de energía, libere mis pensamientos más ocultos, y oscuros….
¿Cómo dejar de sonreír a esos recuerdos tan gratos de mi pasado?
¿Cómo no apreciar lo que muchos hicieron por mí…?
¿Cómo no sentir la sensación de las batallas perdidas? ¿Y de aquellas ganadas con mi frente bien en alto? Orgullosa estoy de todas…
A través de mi mente podría retornar hacia otros tiempos y solucionar mis equivocaciones… Pero mientras más lo pienso, más me doy cuenta de que no puedo volver atrás, porque si lo hiciera, debería borrar otros recuerdos muy bellos de mi vida, como el nacimiento de mis hijos, los viajes y recorridas por distintas partes de la Argentina, mi primer viaje a Chile, país que me recibió -y aún me recibe- con los brazos abiertos.
No quiero volver atrás para arreglar nada, puedo arrepentirme de algunos malos momentos que pasé con mis hijos, sólo eso… De lo demás no me arrepiento, pues de cada cosa realizada, de cada actitud tomada, llevo la daga de la equivocación o la medalla de la satisfacción. Cada uno de esos hechos me llevó a crecer, a madurar como ser humano.
Hoy tengo la fuerza para contar pequeños instantes de esos días vividos.

Nancy Gutierrez